El botiquín de primeros auxilios del Guía de Barrancos. Barranquismo seguro.

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El objetivo de este post es fomentar un espacio de colaboración y actualización sobre el material necesario que debe llevar un guía de barrancos en su bote estanco. Por ello invitamos a todos los lectores a aportar en los comentarios las apreciaciones que estimen oportunas para así configurar unas recomendaciones que nos sean útiles a toda la comunidad barranquista.

Esta aportación inicial surge en primer lugar de la experiencia de nuestros guías de montaña y barrancos, que durante años de desarrollo de la profesión han ido optimizando los materiales y recursos útiles para prestar un primer auxilio en caso de accidente. Por otro lugar, nos basamos en las recomendaciones aportadas por los autores de diferentes y reconocidos libros del área temática como son “Descenso de barrancos técnicas básicas”, “Autorrescate en barrancos”, “Montañismo, la libertad de las cimas” de la editorial Desnivel y “Primeros Auxilios en lugares remotos”, etc.

Entendemos que la práctica del barranquismo se concibe como una actividad físico-deportiva que se realiza de forma regular en lugares remotos, entendiendo estos como espacios geográficos que se encuentran a más de una hora de un lugar para poder recibir una atención médica definitiva.

Por ello los primeros auxilios en estos lugares se entienden como la atención que se presta de forma inmediata a una persona herida, y que pueden suponer la diferencia entre la vida y la muerte, pero que en ningún caso debe concebirse como la sustitución de una atención médica definitiva.

En este post nos vamos a centrar en el botiquín necesario para un guía de barrancos, presentando además los botiquines con los que la empresa Gecko Turismo Activo pone a disposición para hacer barranquismo en el Valle del Jerte. Esto quiere decir que un botiquín tiene que estar optimizado en función del entorno y las características del barranco (duración, envergadura, escapes, etc.)pues se trata de un elemento de vital importancia y al que se le debe prestar toda la atención y cuidado pues como se suele decir “nunca pasan las cosas hasta que pasan” y es entonces cuando agradeceremos disponer de buenos recursos en nuestro botiquín.

Uno de los aspectos que debemos tener en cuenta a la hora de configurar nuestro botiquín es tener presente cuales son las contingencias más comunes que pueden ocurrir dentro de un barranco, estas son por ejemplo: esguinces, fracturas, agotamiento, cortes, quemaduras, heridas, traumatismos,  y en otras circunstancias no tan comunes diarreas, hipotermia, mordeduras de reptiles, etc. Por ello el botiquín debería contener aquellos materiales o recursos mínimos para mantener a la persona herida o accidentada en las mejores condiciones posibles.

Si pensamos en las características que debería poseer un botiquín, rápidamente nos puede venir a la mente que sea resistente, ligero, de no muy grandes dimensiones y que contenga todo lo necesario para atender a las contingencias comunes, pero teniendo en cuenta que no por el hecho de tener el botiquín mejor preparado del mundo, si los profesionales no están formados para prestar los primeros auxilios el resultado será nulo.

Tras esta introducción vamos a ir presentando los materiales de los que se compone nuestro botiquín y bote estanco del guía, teniendo en cuenta que los tenemos optimizados para el barranco de los papuos y el de los hoyos, en el Valle del Jerte.

Material para curas.

En el primer compartimento ubicaremos aquellos materiales destinados a las curas e inmovilizaciones para poder atender a los traumatismos, cortes, heridas, etc.

Estos son:

  • Gasas estériles:
  • Antiséptico: Nosotros llevamos monodosis de povidona yodada, muy útiles e higiénicas además de ocupar un volumen muy pequeño.
  • Suero fisiológico: Al igual que con el antiséptico, llevamos monodosis por las ventajas que supone.
  • Guantes de látex, para evitar el contagio de enfermedades infecciosas.
  • Puntos de aproximación: Nos permitirá unir los bordes de un corte siempre, esto no debe sustituir a una sutura si fuese necesario por las dimensiones del corte.
  • Mascarillas
  • Esparadrapo de tela (dimensiones 2,5cm x 5m) y vendas de crepé (4m x 10cm): Muy útil tanto para realizar inmovilizaciones, proteger una cura, realizar endajes compresivos, sujetar, etc.
  • Férula de aluminio. Son ideales para realizar inmovilizaciones, muy bajo peso, moldeables, reutilizables y bajas dimensiones.
  • Tijeras anticorte para cortar cualquier elemento, ropa, neopreno, etc y pinzas para extraer cuerpos que hayan penetrado en la piel.
  • Tiritas adhesivas

Medicamentos.

En otro compartimento, protegidos en una bolsa con cierre para resguardarlos de cualquier entrada de líquidos que pudiera ocurrir, incluiremos una serie de medicamentos, teniendo siempre presente que no somos facultativos para poder suministrar medicamentos a ningún usuario, pero si resulta muy interesante tenerlos a disposición para utilizarlos en primera persona o facilitarlos a terceros si se nos requiriese y siempre dejando constancia de que nos los han solicitado en una situación de extrema necesidad como podría ser un shock anafiláctico o un infarto. Otra de las situaciones que pudieran ocurrir es que dentro del grupo haya un médico y que en una situación de emergencia se nos demandasen.

  • Analgésicos y antiinflamatorios. En nuestro botiquín incluimos aspirina de 500 mg no solo por su efecto antiinflamatorio sino por su capacidad antiagregante plaquetario que, en caso de producirse un infarto, podrá contribuir a reducir las graves consecuencias. También incluimos ibuprofeno como inflamatorio y paracetamol como antitérmico y analgésico.
  • Antidiarreicos. Conviene llevar algún fortasec, puesto que si tenemos algún apretón antes de entrar al barranco o si bebemos de él y nos produce diarrea, debido a que estos medicamentos tienen un efecto bastante rápido, contribuirá a que no se complique mucho la jornada.
  • Antihistamínicos: En caso de ser alérgicos o que algún usuario lo fuese, es interesante llevar estos medicamentos para tratar picadoras de insectos que suelen encontrarse en los barrancos como las abejas, avistas, etc. También se utilizará en caso de pequeñas reacciones alérgicas producidas por el polen. Incorporamos también en el botiquín un aplicador cutáneo como puede ser fenistil para aliviar los síntomas asociados a fenómenos alérgicos de contacto.
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Siguiendo las recomendaciones de Montesa y García (2005), también podemos incluir antieméticos para tratar las náuseas y antiácidos, etc, pero que en nuestro caso no los incorporamos en el botiquín puesto que consideramos que si algún usuario tuviese esos síntomas no será conveniente que entre al barranco al igual que los guías.

En el último compartimento, incluiremos aquellos elementos o materiales auxiliares para poder atender las emergencias o hacer frente a las inclemencias.

Opcionalmente y a valorar en función de la actividad o del barranco:

Otro material para botiquín

  • Hilo de sutura. En el caso de contar con un médico entre los usuarios o participantes de la actividad, este recurso puede ser muy interesante para atender a cortes con una profundidad significativa, pero también nos resulta muy útil a los guías contar con este material para poder coser alguna mochila, zapatilla o neopreno y permitirnos finalizar la actividad sin mucho impedimento.
  • Bridas: Ocupan muy poco, son ligeras y en caso de tener que asegurar de fortuna una mochila, una zapatilla, una cremallera puede ser de gran utilidad.
  • Pastillas potabilizadoras. Aunque siempre es conveniente llevar agua potable, puede ser que en un día de excesivo calor que demandemos más agua de la habitual o incluso un olvido, tengamos que recurrir a obtener agua del propio entorno, por lo que llevar este elemento que además ocupa muy poco, nos puede evitar algún problema digestivo.
  • Mantas térmicas. Para evitar las pérdidas de calor que puede desencadenar en hipotermia es necesario contar con este elemento de forma obligatoria. Con ella además podemos crear puntos calientes si lo acompañamos de una vela.
  • Glucosa o sobres de azúcar: Nos permitirá evitar una hipoglucemia, además de calambres musculares, agotamiento e hipotermia.
  • Mechero: Infinidad de utilidades, desde poder producir un pequeño fuego para evitar hipotermias, establecer puntos calientes con ayuda de unan vela, etc.
  • Vela: Nos permite establecer puntos calientes con ayuda de una manta térmica. Nosotros en las actividades comerciales no la llevamos, puesto que la duración de los barrancos es relativamente corta, las evacuaciones son rápidas y se nos ha dado el caso de acabar aplastada ensuciando todo el botiquín. No obstante, recalcamos que es muy interesante para barrancos de larga duración, o que por las condiciones climatológicas unidas a un incidente puedan acarrear alguna hipotermia.
  • Frontal: Son numerosos los rescates que se producen debido a que los montañeros son sorprendidos por la noche, por lo que en el caso de haber realizado una incorrecta planificación o haber sufrido algún incidente, disponer de una luz nos puede ser de gran ayuda. En nuestro caso, debido a la que podemos disponer de asistencia en muy poco tiempo, y con el fin de ahorrar espacio y peso prescindimos de este elemento.
  • Termómetro: Nos será de gran ayuda para poder facilitar datos relativos del accidentado al equipo de emergencias así como poder identificar un golpe de calor, hemorragias internas, hipotermias.
  • Bisturí: Pese a que todos los guías disponemos de navaja y aunque nuestro botiquín ya lo hemos provisto de unas tijeras, no está de más llevar una hoja de bisturí por si fuese necesario realizar algún corte de emergencia que requiriese de este material.
  • Adrenalina: Como hemos comentado, el guía de montaña no es un facultativo por lo que no puede prescribir ni facilitar medicamentos, no obstante consideramos de vital importancia disponer de una dosis de adrenalina subcutánea debido a que recordemos que nos encontramos en un lugar remoto dónde un shock anafiláctico puede ocurrir y si no disponemos de los medios inmediatos las consecuencias pueden ser fatales, por lo que a la hora de solicitar una llamada de emergencia, comunicar que se dispone de esta dosis puede servir de gran ayuda. Como experiencia personal podemos exponer el caso de un usuario que pese haber firmado el consentimiento informado reconociendo que no tenía alergias, tuvo que ser evacuado de emergencia por una picadura de abeja puesto que él mismo no trajo su adrenalina.
  • Jeringuilla y aguja: Útiles para poder aplicar agua o suero a presión, curar ampollas, etc.
  • Gasa impregnada en aceite de ricino: Una muy buena opción para utilizar como primera capa facilitando la cicatrización. Suele utilizarse en quemaduras.
  • Broncodilatador: En caso de una crisis asmática, será muy necesario disponer de un elemento como puede ser el ventolín.
  • Toallita antiséptica: No ocupa mucho y nos permite poder establecer una asepsia a la hora de realizar curas.
  • Teléfono móvil: Podemos decir que es indispensable en cualquier botiquín para realizar la llamada de auxilio en caso de accidente. Además la gran mayoría de Smartphone incluyen sistema de geolocalización que permitirá facilitar nuestra ubicación. Recomendamos también guardar en la agenda el teléfono del GREIM más cercano.
  • Torniquete: No ocupan mucho y en caso de una herida hemorrágica en la que se vea afectada alguna arteria, será de gran ayuda para evitar que la víctima se desangre.
  • Digluconato de clorhexidina: Indicado como antiséptico de heridas y quemaduras leves. Existen opciones con pulverizador que facilitará su aplicación.
  • Dispositivo de geolocalización. Sobretodo en barrancos que no conocemos muy bien. Nos ayudará bastante a facilitar al equipo de rescate nuestra localización exacta además de facilitarnos la orientación en caso de extravío.
  • Pañuelo o venda triangular: Nos será útil para acomodar el brazo inmovilizado de un herido.

Puesto que en el momento en el que nos encontramos escribiendo este post estamos atravesando la pandemia producida por la COVID-19, incorporamos en el botiquín dos mascarillas, para que en el caso de no poder guardar la distancia de seguridad con nuestros usuarios, clientes o compañeros, le facilitemos una a la víctima y otra se la colocará el rescatador. Nos parece muy interesante esta incorporación y que antes no se tenía en cuenta y esta recomendación parte por parte de los instructores del curso al que nuestros guías asistieron de Seguridad Avanzada en Montaña, impartido por la FEDME en Cáceres y organizado por la Federación Extremeña de Montaña y Escalada en el mes de octubre de 2020.

Muchas gracias por su lectura. Si lo desea, haga su aportación-recomendación en los comentarios. Hagamos entre todos los guías de montaña los barrancos más seguros.

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Comments
  • Pablo Pardo Hernández
    Responder

    Dentro del botiquín al igual que tener el teléfono del grupo de rescate sería interesante tener escrito en un papel el protocolo a, seguir ante un accidente. Cuantas personas son, cuántas víctimas, que sintomas etc. Y poner que debemos hscer en estos casos, puesto que en momentos de estrés podemos llegar a olvidar algún punto y esto nos puede servir de gran ayuda

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